lunes, 1 de marzo de 2010

Hablando de patanes...

Vamos al grano. Toda mujer en su vida ha conocido a algún patán: ya sea porque nos tocó vivirlo, porque a una hermana, prima o amiga le pasó o porque alguien nos contó una historia en la que el príncipe azul se convertía en el lobo feroz del cuento en un giro tan dramático que es imposible que Blanca Nieves o la Cenicienta salieran ilesas.

Estoy hablando de esos casos en los que estábamos perdidamente enamoradas de un hombre que tenía meses o años de sernos infiel sin que nos diéramos cuenta y aún así se atrevía a celarnos hasta con nuestro mejor amigo gay. Aquel que luego de dejarnos embarazadas, nos echa la culpa de su "desgracia" y nos abandona. O tal vez, ese otro hombre que teniendo hijos y una esposa, esconde sin vergüenza su estado civil y su paternidad para ir en busca de su nueva presa.

Dado lo anterior, creo que sería valioso para las víctimas de patanes, relatar y compartir sus historias con otras mujeres como una forma de desahogarse y encaminarse a la recuperación personal, pero también como una forma de solidaridad femenina para alentar y apoyar a otras mujeres que están pasando por la misma situación y que de momento, creen que es el fin del mundo y que no saldrán adelante. Y por qué no? Podrían servir las historias aquí relatadas, para alertar o prevenir a otras mujeres que viven, construyen una relación sentimental o están por conocer a un patán en potencia, para que exploren el terreno y huyan de esa situación de inmediato, si así fuera necesario.

Pero no hay que ver solo el lado negativo de las cosas. En mi caso en particular, alguna vez, hace algunos años, tuve el placer de enamorarme de un patán con letra mayúscula; y digo el placer, porque gracias a haber pasado por esa horrible pero enriquecedora situación, ahora valoro y amo más al hombre que está a mi lado porque, por mi experiencia, sé que es tooodo lo contrario a un patán...Ya luego les contaré con más detalle las historias de patanes que viví.

Espero, de todo corazón que este espacio aporte algo en su vida y que se convierta en un su sitio recurrente de visita y en un lugar para intercambiar historias, opiniones, consejos y hasta para hacer amigas.

Un abrazo,

Chispa.

3 comentarios:

  1. En definitiva los hombres o debo decir "algunos" hombres no tienen la mas mínima delicadeza o preocupación por los sentimientos de una mujer; el problema radica también en la mujer, yo he sido victima de muchas patanerias por parte de los hombres, y me he dado cuenta, que el problema lo comenzamos nosotras, en el momento en que damos y entregamos nuestro corazón a un PATÁN. no nos cuidamos, debemos analizar con cabeza fría quien es el hombre con el que estoy saliendo, que aporta bueno en mi vida, y que sobretodo los hombres buenos en la cama no quiere decir que sean buenos de corazón, sin generalizar, casi siempre es lo contrario.
    Pero amigas, pensemos mas a quien le entregamos el corazón, y recuerde siempre que:" ES MEJOR ESTAR SOLA QUE MAL ACOMPAÑADA"

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  2. yo tengo historias de historias de patanes... una de las mas recientes: Estaba saliendo con una muchacho, muy lindo, muy inteligente, gracioso, caballeroso... casi que el hombre perfecto. Tan perfecto que como dice la cancion, su unico defecto era que no era soltero, de hecho, estaba casado con 2 hijos pequeños, y no solo salia conmigo, sino que tenia 2 novias mas... gracias a Dios apenas estabamos empezando a salir... Gracias a Dios esta vez no estaba enamorada... todo debido a que todavia no olvido la que me hizo el patan anterior y por lo cual he dejado de tener tanta confianza en los hombres! Y ese es un caso especial, lo conosco de hace como 3 o 4 años, siempre hemos sido amigos, pero hace un tiempo estabamos en lo que llamamos comunmente "andando"... para mi sorpresa, cuando a el lo llamaban el salia, o apagaba el celular, se desaparecia por dias, y asi poco a poco... uno de mis amigos me dijo una vez que a los hombres es mejor no hacerles muchas preguntas para no ahogarlos, asi que me lo trague y no decia nada... para no cansarlas con la larga historia, un dia el reviso el e-mail en mi laptop, pero no lo cerro correctamente, fue asi como despues de que el se fue, yo iba a revisar mi e-mail cuando aparecio el de el... con muchos e-mails de muchas chicas... pero el que mas me llamo la atencion era el de el mejor amigo, con un titulo que decia : Esta semana con cual andas?, en el email me di cuenta que eramos 3, cada una con un apodo : la venado (la chic oficial, osea yo), la zorrita (con la que tenia sus escapadas a escondidas) y la conejita (no me quiero ni imaginar porque). Fue asi como me di cuenta que tenia unos lindos cuernos en mi cabeza. En fin, se que no todos son malos, simplemente he tenido mala suerte en este aspecto, tengo un pequeño iman para los peores patanes! otro dia les cuento las otras 2 historias de patanes que tengo.

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  3. Ay Marianita! Qué historia! Y lo peor es que no sos ni la primera ni la última a la que le sucede eso. Pero por experiencia propia y como ya he comentado en otras ocasiones, esas malas y muchas veces hasta traumatizantes experiencias, solo nos sirven para tomar más fuerzas y seguir adelante, para ser mujeres más fuertes y calculadoras y para valorar a aquellos hombres que realmente se merecen ser llamados "hombres", aquellos que sí valen la pena. Y sí quedan de esos, nada más que muchas veces nos cuesta encontrarlos, pero solo hay que tener paciencia y no desesperar. Como dice Yaci Velásquez en su canción: "si viene bien y si no viene ya que más da, la vida sigue igual" ;)

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